07 febrero 2018 / Bruno Vera Stephens, Vivian Klapp Sasson

En los últimos años, se ha hecho patente la necesidad de aumentar en los puertos mexicanos la capacidad de almacenamiento tomando en cuenta las condiciones cambiantes de la industria energética. 

En los últimos años, se ha hecho patente la necesidad de aumentar en los puertos mexicanos la capacidad de almacenamiento tomando en cuenta las condiciones cambiantes de la industria energética. La mayoría del tráfico se ha hecho a través de cuatro puntos estratégicos: dos puertos en la costa del Pacífico (Manzanillo, Colima y Lázaro Cárdenas, Michoacán) y dos puertos en la costa Atlántica (Altamira, Tamaulipas y Veracruz, Veracruz). La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (“SCT”) ha establecido como objetivo a través de su Plan Nacional de Desarrollo convertir los puertos antes mencionados en puertos de clase internacional. Por lo tanto, la SCT está instruyendo a sus respectivas autoridades de puerto para iniciar el proceso de modernización y expansión a través de licitaciones públicas para aumentar la capacidad de almacenamiento de estos cuatro puertos así como su puerto de gran calado para permitir el acceso de embarcaciones más grandes.

 Asimismo, la Secretaría de Energía ("SENER") ha fijado como objetivo fundamental, el aumento de la capacidad de almacenamiento de hidrocarburos. Esto tiene como propósito construir un inventario confiable y suficiente de hidrocarburos para así  garantizar un suministro ininterrumpido por un cierto y determinado periodo de tiempo. Por consiguiente, la SENER junto con la Comisión Reguladora de Energía ("CRE") estableció como una medida estadística preliminar para todos los titulares de permisos, la obligación de reportar periódicamente todos los volúmenes manejados de tal suerte que se informe al público las condiciones del mercado. La obligación mencionada es de particular relevancia para los agentes económicos: tanto para quienes llevan a cabo el comercio como para los titulares de permisos de distribución del sector, tanto para los que comercializan o distribuyen productos de combustibles: gasolina, diesel o combustible para jets con usuarios finales o estaciones de venta. SENER designa a los permisionarios como los primeros en tener la obligación de contar con inventarios de almacenamiento mínimo. [1]  El propósito de los informes periódicos es poder determinar un promedio de los productos manejados por cada agente económico y así establecer -basado en ese promedio- su obligación de almacenamiento mínimo individual durante días de consumo. La creación de inventarios comerciales permitirá el suministro ininterrumpido en el caso de que se dé una interrupción en las importaciones o en el caso de que se presente una emergencia. El beneficiario final de un suministro ininterrumpido son los usuarios finales o bien las estaciones de venta (estaciones de servicio).

 México alineando objetivos con la entonces reciente Reforma Energética del 2013, expresó en septiembre del 2015 su interés en formar parte de la Agencia Internacional de Energía (“AIE”). Esta propuesta estaba dirigida a aumentar la inversión privada dentro de la industria energética y de tal forma apuntalar y fortalecer el desarrollo del mercado energético. El 7 de noviembre del 2017, la AIE formalmente invitó a México para convertirse en su trigésimo país miembro. Su Director Ejecutivo, el Dr. Faith Birol se reunió con el presidente Mexicano Enrique Peña Nieto en la Ciudad de México el pasado 12 de diciembre del 2017. El Senado de la República ratificó la entrada de México en la AIE como país miembro de pleno derecho el 2 de enero del 2018. México se convirtió en el primer país de América Latina a unirse a esta Agencia.

 La AIE establece para sus miembros importadores netos de petróleo crudo la obligación de mantener inventarios con un total equivalente de -al menos- el promedio de 90 días del crudo importado el año pasado para asegurar el suministro doméstico o nacional en caso de una interrupción de las importaciones. Muchos países adoptaron la medida de mantener estos inventarios tras el embargo petrolero de 1973 que llevó a la subsecuente crisis petrolera y económica, situación que demostró la necesidad de contar con existencias de emergencia dentro de un país para el caso de una interrupción repentina del suministro. Como parte de estos esfuerzos y a fin de garantizar dichos inventarios, la SENER ha publicó en el Diario Oficial Federal el pasado 12 de diciembre del 2017 la política pública referente al almacenamiento mínimo de productos refinados (en lo sucesivo en este artículo será referida como  la "política").

 

Como se pudo comprobar con la experiencia de otros países miembros de la AIE, el establecimiento de inventarios comerciales fue reportada como una estrategia positiva por su resultado en comparación con el almacenamiento estratégico llevado a cabo por el Estado. Lo anterior se debe a que como los distribuidores privados y comercializadores al tener que cumplir con las obligaciones mínimas de almacenamiento se verán obligados a encontrar la capacidad disponible en las instalaciones de almacenamiento y para tal fin, tendrán el incentivo de desarrollar nueva infraestructura de almacenamiento privado a lo largo de todo el país. Cabe mencionar que los terminales o plantas para los inventarios de almacenamiento mínimo de cada comercializador o distribuidor deben estar ubicadas en las diversas regiones de funcionamiento de cada comercializador o distribuidor. Algunos países miembros de la AIE como el Reino Unido, Suecia e Italia tienen su infraestructura cubierta casi exclusivamente con sus inventarios comerciales. Lo anterior se ha logrado principalmente a través de la imposición de esta obligación a los participantes del mercado en vez de que el Estado construya esta capacidad de almacenamiento estratégico. Ningún país de la AIE ha depositado este aumento de capacidad estratégica a través del Estado pues en grado diverso cuentan con la infraestructura de los  inventarios comerciales. Los puertos cada vez de forma más importante jugarán un papel crucial en el cumplimiento del almacenamiento comercial mínimo por ser un punto óptimo de  importación y exportación de hidrocarburos que entran y salen del país.

 

La creación de puertos de clase internacional y la construcción de terminales de fluidos dentro de éstos, aumentarán la capacidad de almacenamiento de dichos puertos y presentan una oportunidad para los inversionistas así como para otros agentes económicos de la industria energética. Además, la existencia de estos puertos permitirán la entrada de embarcaciones Post Panamax[3]  para atracar en ellos, por lo que su capacidad para recibir embarcaciones se verá significativamente incrementada. Así, el desarrollo de dichos puertos de clase internacional desempeñan un papel crucial para la construcción de los inventarios comerciales necesarios que la SENER ha propuesto. Al poder recibir más petróleo, gas, petrolíferos y productos petroquímicos y más terminales de almacenamiento se construyan dentro de los puertos, habrá potencialmente un aumento en las tasas de consumo per cápita en el país como fuente al haber más suministro disponible[4]. Los beneficios económicos que resultarán son potencialmente significativos. SENER prevé que para cumplir con las obligaciones mínimas de almacenamiento, comercializadores y distribuidores motivarán a los titulares de permisos de almacenamiento la información para la construcción de más terminales de hidrocarburos. La AIE estima que derivado de la reforma energética, los resultados económicos podrían ser de 1,000,000,000,000 millones de dólares 2040. Aunque el 64% de esa cantidad corresponde a actividades upstream, en consecuencia se contará con una producción creciente, lo que creará un circulo virtuoso en el que se contará con mayor interés e inversiones en el sector energético beneficiando también las actividades de midstream, entre muchos otros beneficios. Los puertos, siendo el punto natural de importación tienen una función fundamental en la implementación de la Reforma Energética. SENER estableció como un objetivo distintivo de esta administración el incrementar la capacidad de almacenamiento, especialmente el de terminales que estén vinculadas a petrolíferos y sistemas de transporte de gas.

 

La infraestructura de comunicaciones terrestres -incluidos los sistemas de transporte por ducto vinculados a los puertos de clase internacional- traerá importantes beneficios. En México estos casos en particular son: el puerto de Veracruz y el puerto de Lázaro Cárdenas,  dos de los tres puertos mejor comunicados (el otro es el puerto de Guaymas, Sonora). En cambio, los puertos de Manzanillo y Altamira tienen condiciones diferentes, y que por lo mismo presentan ciertos desafíos en cuanto a comunicaciones terrestres. Sin embargo, ambos tienen terminales de regasificación conectados con el Sistema Nacional de Gasoductos lo que les da una ventaja adicional muy similar al puerto de Ensenada, que comparte esta última característica. Tanto la expansión como la modernización de la infraestructura así como la mejora de las comunicaciones a estos puertos se ha convertido en una de las principales encomiendas de SCT según Plan Nacional de Desarrollo del sector.

 

Mientras que los cuatro puertos de clase internacional se establecen para lograr la meta, el puerto de Veracruz es hasta ahora el que es considerado como el puerto más avanzado en términos de modernización y expansión. Se han llevado a cabo las licitaciones necesarias para nuevas terminales incluyendo una licitación para la terminal de fluidos. Ésta será las cuarta terminal de hidrocarburos en Veracruz aunque será significativamente más grande. Dicho proceso se dividirá en dos etapas, la primera etapa incluye 5  terminales nuevas con una terminal de fluidos que deberá estar lista este mismo año, según funcionarios de la autoridad portuaria [6] y terminada completamente la segunda fase[7] para el año 2030. Así,  el puerto de Veracruz se  convertirá en uno de los puertos más grandes e importantes del mundo. Existen planes y expectativas para otros puertos de clase internacional, ya que la API de Altamira y Lázaro Cárdenas están buscando activamente asignar recursos a través de licitaciones públicas, y así promover la inversión de empresas en condiciones que les permitan construir terminales de fluidos: una para Altamira y dos para la de Lázaro Cárdenas. Actualmente, Altamira y Veracruz, son puertos con terminales privadas de hidrocarburos. También cabe señalar que aún cuando no es un puerto de clase internacional, el puerto de Coatzacoalcos, Veracruz también tiene capacidad significativa de almacenamiento de propiedad privada en sus terminales, todas sujetas a la regulación de la CRE y por lo tanto, eventualmente llegarán a formar parte de los inventarios comerciales en México.

 

Han habido licitaciones exitosas dentro del sector energético que han demostrado la confianza de los inversionistas en los proyectos de energía y las políticas correspondientes, en particular en lo que se refiere específicamente a la política relativa a los niveles mínimos de almacenamiento tal como ha sido detallada por la SENER. La obligación de almacenamiento mínimo, en el caso de los titulares de permisos, como se mencionó anteriormente, inicialmente se limitará a gasolina, diesel y combustible para aviones y se dividirá en ocho regiones del país en las que los permisionarios tendrán la obligación de mantener cierta cantidad de suministro en sus inventarios para reserva a partir del año 2020, cantidad que irá aumentando paulatinamente en 2022 y 2025 de acuerdo a la siguiente tabla:

 

Región

2020

2022

2025

Inventario mínimo

Inventario mínimo

Promedio trimestral

Inventario mínimo

Promedio trimestral

Noroeste

5

8

9

11

13

Norte

5

8

9

11

12

Noreste

5

8

9

10

12

Centro

5

8

9

10

12

Oeste

5

8

9

11

13

Sur

5

9

10

13

15

Golfo

5

8

9

10

12

Sureste

5

9

10

13

14

 

Según los lineamientos de la política establecida por la SENER al respecto, la obligación de mantener un inventario de almacenamiento mínimo podría cumplirse a través de unos  boletos o tickets que son derechos financieros que un comercializador o distribuidor adquiere sobre los inventarios de otro comercializador o distribuidor para satisfacer su obligación de inventario comercial. En este sentido, el comerciante o distribuidor asegura indirectamente el cumplimiento de la obligación de almacenamiento mínimo a través de otro comerciante o distribuidor y con el uso del billete o ticket se representa parte del inventario de almacenamiento de hidrocarburos. En caso de que se dé una emergencia, las entradas tendrán un mecanismo para canjear los volúmenes reservados y que éstos puedan entrar en el mercado como parte de los inventarios comerciales. Los derechos financieros sobre volúmenes de exceso podrían comercializarse fuera del mercado como un mercancía. Si se implementara podría representar una opción adicional para comerciantes y distribuidores para dar cumplimiento a la obligación de inventario mínimo de almacenamiento establecido por la SENER para el 2020.

 

Esta obligación de inventarios mínimos de almacenamiento además de acercar a México a los requerimientos establecidos por la AIE, incrementará la seguridad energética a través del fortalecimiento de la infraestructura nacional del sector, impactando positivamente la capacidad de almacenamiento del país junto con los servicios que se brindan en este sector. Todo ello, permitirá más flexibilidad y capacidad de respuesta en caso de interrupción de las importaciones y también aumentará la certeza de los inversionistas creando condiciones de competencia entre los diversos jugadores lo que finalmente beneficiará a los usuarios, creando un circulo virtuoso con más opciones de inversión, que a la postre fortalece el sector energético e impulsa el desarrollo económico del país.

 

En definitiva, convertir a los puertos mexicanos más importantes en puertos de clase mundial con grandes y modernas terminales de almacenamiento para recibir cantidades considerables de petróleo y gas, así como de petrolíferos, contribuirá para lograr la suficiencia energética en México en el largo plazo; objetivos establecidos claramente por la SENER, la SCT, la CRE y las autoridades portuarias. El panorama expuesto sin duda presenta una interesante oportunidad de inversión así como beneficios directos e indirectos se empezarán a evidenciarse paulatinamente.


1. El 12 de Diciembre del  2017, la SENER publicó su Política de Almacenamiento  Mínimo de Petrolíferos en la que se establece que comercializadores y distribuidores de  gasolina,, diesel y combustible para aviones deberán cumplir con obligación de almacenamiento mínimo. Lo anterior sin perjuicio de que en un futuro esta obligación le sea impuesta a permisionarios de otros hidrocarburos.

2. https://www.iea.org/netimports...

3. Embarcaciones Post Panamax son aquellas embarcaciones que por sus dimensiones exceden las dimensiones permitidas en el Canal de Panamá: 427 m de largo, 55 m de ancho y 18.3 m de profundidad.

4. Reporte de Energía AIE capítulo México  2016, pg. 17

5. Reporte de Energía AIE capítulo México  2016

6. Personal de la Administración Portuaria Integral (“API”)

7. La segunda etapa no incluye terminal de hidrocarburos.